La Corte Constitucional de Colombia sentenció que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) deben deponer “el uso de las armas y de la violencia como paso previo y obligatorio a la refrendación popular”, cuando se vote el plebiscito para refrendar el acuerdo de paz que esta guerrilla negocia con el Gobierno colombiano para acabar un conflicto de medio siglo, según la sentencia del alto tribunal conocida esta semana.
Según el sitio de análisis político La Silla Vacía, “aunque durante el fin de semana varios medios dijeron que la Corte obligaba a que las FARC hubieran dejado las armas para el momento de la votación del plebiscito, eso no es lo que dice el fallo. Lo que sí exige es que haya un cese bilateral definitivo, que significa que no haya hostilidades a pesar de que mantengan las armas en su poder”.
La Corte declaró el 18 de julio legítimo el proyecto de ley ya aprobado por el Congreso en el que se establece el plebiscito como método de refrendación entre las partes, que negocian la paz desde noviembre de 2012 en La Habana.
El tribunal, el máximo en Colombia en relación con la carta magna, informó entonces que daba vía libre al plebiscito, el cual se votará después de que se selle el acuerdo de paz, que se espera se concrete en las próximas semanas, pero recién el fin de semana se conoció el fallo, un documento de 300 páginas.
“La Corte comprende que la ejecución de las campañas y la posible celebración del plebiscito se ejercerán bajo el supuesto del cese integral y definitivo del conflicto armado entre el Estado y el grupo armado ilegal que suscribe el acuerdo”, apuntó en la sentencia.
El tribunal ratificó además la reducción del umbral de más del 50% al 13% del total de ciudadanos habilitados a votar. Esto supone que el acuerdo de paz con las FARC podrá ser aprobado con 4.4 millones de votos positivos que superen la participación por el “no”. La decisión negativa del electorado “inhibirá” la implementación de los acuerdos, aunque no impedirá las facultades que le otorga la Constitución al Gobierno “para mantener el orden público, entre ellas la suscripción de acuerdos de paz con grupos armados ilegales y en el marco de la salida negociada al conflicto armado”.
Según el análisis de La Sila Vacía, firmado por su directora, Juanita León, “Si el 13% de los colombianos que pueden votar lo hacen a favor, el resultado es que el presidente está obligado a activar “los mecanismos previstos en la Constitución y en la ley para la implementación de su decisión política. “En tanto, que si gana el no o el sí no alcanza el umbral del 13% el efecto sería “la imposibilidad jurídica para el presidente de adelantar la implementación de ese acuerdo en específico”.
