La justicia chilena cerró ayer -al cabo de 14 años - el emblemático Caso Riggs, que investigó la malversación de fondos públicos del exdictador Augusto Pinochet, con una condena a tres exoficiales y confiscando $1.6 millones del monto total defraudado por el militar, cifrado en más de $17 millones.
Después de años de investigación y en un fallo dividido, la Corte Suprema condenó a tres exmilitares -Gabriel Vergara Cifuentes, Juan Ricardo MacLean Vergara y Eugenio Castillo Cádiz- que ayudaron a Pinochet a depositar dinero en cuentas bancarias ocultas en el ya desaparecido Riggs Bank de Estados Unidos a nombre de él, miembros de su familia y algunos seudónimos.
La justicia ordenó también el decomiso de $1.6 millones de bienes de Augusto Pinochet de los que se comprobó su origen ilícito y que escaparon a los plazos de prescripción.
De acuerdo con el fallo, dicho monto fue extraído de los “gastos reservados” del Estado chileno a los que Pinochet tenía acceso en su calidad de gobernante de facto (1973-1990).
“Está demostrado que los acusados Vergara Cifuentes, MacLean Vergara y Castillo Cádiz, actuando como funcionarios, se hicieron cargo de la custodia de fondos correspondientes a gastos reservados y luego tomaron parte en su sustracción en favor de Pinochet Ugarte o sus familiares, en perjuicio del erario nacional, configurándose de ese modo el delito de malversación de caudales”, dice la sentencia, a la que se tuvo acceso.
Las acusaciones de malversación de fondos terminaron de hundir a Pinochet, que encabezó por 17 años una cruenta dictadura que dejó más de 3 mil 200 desaparecidos y unos 38 mil torturados.
