¿La publicación de los nombres y de las fotos de los autores de atentados contribuye a su glorificación? El debate, lanzado por políticos e intelectuales, ha ganado amplitud en Francia tras la decisión de varios medios de dejar de difundirlos.
El diario Le Monde no publicará más fotografías de autores de matanzas “para evitar eventuales efectos de glorificación póstuma”, anunció su director, Jérôme Fenoglio, en un editorial.
Lo mismo hará la cadena de información BFMTV, cuyo director de redacción, Hervé Béroud, declaró a la AFP que “la fotografía puede poner al mismo nivel a víctimas y terroristas”. Por su parte, la emisora de radio Europe 1 decidió dejar de citar el nombre de los autores de atentados, mientras que el periódico católico La Croix no publicará ni sus fotos ni sus apellidos. La radio RFI y la cadena de televisión France 24 dejarán de difundir las fotos y serán “extremadamente parcos en la utilización de los nombres”. “Muchos actos son cometidos por individuos psicológicamente frágiles y la gloria mediática es una incitación. Hay una dimensión preventiva en el hecho de limitar su exposición mediática”, consideró el psicoanalista Fethi Benslama, partidario de que se guarde el anonimato de los autores de atentados.
“La guerra contra el terrorismo es mediática y psicológica. Uno de los motivos más importantes de aquellos que cometen atentados es el de ser conocidos y reconocidos públicamente. Dejan pistas antes de su muerte y fantasean [con alcanzar] un reconocimiento mundial”, explicó Benslama a la AFP. Una postura compartida por Michael Jetter, investigador de la Universidad de Western Australia, especialista en vínculos entre el terrorismo y los medios.
Según Jetter, el nivel de cobertura mediática tiene un impacto en tales actos. Comparándolo con el tratamiento de suicidios por los medios de comunicación, el investigador advierte de un posible “efecto de imitación”. La idea también ha encontrado eco en la opinión pública francesa: una petición reclamando el “anonimato de los terroristas en los medios” había recabado más de 75 mil firmas ayer, una semana después de su lanzamiento.
La secretaria de Estado francesa encargada de la Ayuda a las víctimas, Juliette Méadel, anunció recientemente que propondría a los medios y a Google, Amazon, Facebook y Apple que se “pongan de acuerdo en una ética” y tomen precauciones “al señalar víctimas y también en la forma en la que se informa de los autores”.
