El primer ministro canadiense, Justin Trudeau , enfrentó una lluvia de críticas ayer por haber tomado del brazo a un legislador opositor y dado un codazo a otra en la sesión del miércoles.
Trudeau se disculpó por tercera vez en dos días en la Cámara de los Comunes por sus acciones, y dijo estar dispuesto a aceptar cualquier sanción que le imponga el comité parlamentario encargado de evaluar el incidente.
“Lamento mi comportamiento de ayer [miércoles]”, dijo. “No tendría que haber pasado de ningún modo”.
Pero sus reiteradas disculpas fueron insuficientes para calmar a la oposición, que lo acusó de “arrogancia y flagrante falta de respeto”.
La noche del miércoles, Trudeau cruzó la Cámara abriéndose paso entre los diputados opositores del Nuevo Partido Democrático, tomando al jefe de la bancada, Gord Brown, del brazo y arrastrándolo hacia su asiento.
