Convocar a otra licitación para la construcción y equipamiento de la nueva Facultad de Medicina de la Universidad de Panamá tomará unos tres meses.
Temístocles Díaz, ministro consejero de Salud, lamentó el retraso que afronta el proyecto y aseguró que lo ocurrido con este proceso “escapa de las manos” de la administración gubernamental.
A finales de febrero pasado, fue divulgado un segundo informe de la comisión evaluadora del acto público, en el que fue declarada desierta la licitación por considerarse que ninguna de las tres empresas que presentaron ofertas cumplió con los requisitos mínimos obligatorios exigidos en el pliego de cargos.
Díaz subrayó que lo ocurrido no es falta de voluntad política, ya que se realizó el acto público; sin embargo, las compañías que se presentaron no cumplían con las exigencias del proceso.
No obstante, agregó que el objetivo es que antes de culminar esta gestión de gobierno se licite y adjudique la construcción de la nueva facultad.
Enrique Mendoza, decano de la Facultad de Medicina, indicó que sería “demasiado tiempo” esperar hasta mediados de año para convocar a un nuevo acto público y, a la vez, dijo tener dudas del compromiso del Gobierno con el proyecto.
Desde su punto de vista, lo ocurrido con la licitación es “una burla para la educación médica pública” e informó que en las próximas semanas tienen previsto realizar una marcha hacia la Presidencia de la República, a fin de exigir que este proyecto sea visto como una prioridad.
Mendoza resaltó que son cerca de siete años los que llevan insistiendo para que se construya una nueva facultad, dado que las actuales instalaciones están “enfermas”.
Asimismo, destacó que hay un alto hacinamiento de estudiantes en dichas instalaciones, donde son formados la mayor cantidad de médicos del país.