GABINETES CIUDADANOS

Critican regalos del Ejecutivo

El Gobierno ha efectuado 44 gabinetes sociales en todo el territorio nacional, en los cuales han participado 150 mil personas.

Critican regalos del Ejecutivo
Critican regalos del Ejecutivo

Antes de que saliera el sol, en el parque Amelia Denis de Icaza en El Chorrillo, la gente hacía largas filas. Era el martes 18 de abril y ese día llegaría el presidente de la República al barrio.

En la fila había ancianos, niños, jóvenes y mujeres embarazadas. Nadie se quería quedar por fuera. Un día antes, se había anunciado que el mandatario Juan Carlos Varela celebraría un Gabinete Ciudadano en la zona.

El que iba llegando tenía que llenar un papel con su nombre, apellidos y número de cédula. “Esto es para llevar un control”, decían dos personas identificadas como funcionarios del Ministerio de Desarrollo Social (Mides).

Los residentes eran guiados por funcionarios del Servicio de Protección Institucional hacia una especie de laberinto creado con estructuras metálicas y carpas.

Una vez allí, pasaban por distintos puestos, en donde se les entregaban colchones, sábanas, toallas, escobas, rastrillos, ollas, platos, vasos, bañeras y todo tipo de alimento, quintales de arroz, aceite, macarrones y cereales.

Los niños recibían juguetes, ropa, zapatos, pañales. Pero también había sillas de ruedas, bastones y muletas para quienes lo necesitaran.

A las 2:30 p.m. llegó el presidente Varela, quien caminó por el barrio en compañía del diputado de la zona, Sergio Chello Gálvez.

Los chorrilleros, con regalo en mano, le daban las gracias al presidente. Otros le reclamaban agua potable y pedían más seguridad.

‘CUESTIONABA EL CRITERIO PARTIDISTA’

La escena que se vivió en El Chorrillo ese 18 de abril se repite en distintos lugares del país cada vez que hay un Gabinete Ciudadano. Es el mismo formato: regalos para el pueblo, una práctica que el propio Varela le cuestionó al pasado gobierno.

Sin embargo, cuando se le consulta al respecto, el gobernante dice que no cuestionaba la ayuda que se le daba a la población, sino que esta se diera con fines políticos. “No critico la ayuda social, pero sí que se haga con un criterio político partidista”, sentenció.

Argumento parecido pronunciaron ministros de su gabinete, quienes expresaron que en estas actividades el proselitismo está descartado. Es el caso, por ejemplo, del ministro de la Presidencia, Álvaro Alemán, quien indicó que “la ayuda es desinteresada”. “Acá a nadie se le pregunta de qué partido es, es igual para todos […] lo que hacemos nosotros es medir la necesidad y ellos recibir la ayuda”, detalló.

Mientras tanto, el titular del Mides, Alcibíades Vásquez, dijo que el único propósito de estos gabinetes ciudadanos es acercar la administración a las comunidades y escuchar sus necesidades.

“Proselitismo fuese si nosotros estuviéramos en las comunidades donde llevamos estas ayudas con las banderas del partido de gobierno. A nadie se le pregunta su filiación política”, añadió.

PRESUPUESTO

¿De dónde sale el presupuesto para esta práctica?

El presidente Varela informó que todos los gabinetes ciudadanos son financiados con un fondo de inversión social de la Presidencia.

Además, contó que parte de los insumos que son entregados pertenecen al inventario de las, al menos, 50 instituciones del Estado que participan de estas actividades.

Algunas de estas son el Ministerio de Educación, el Instituto para la Formación y Aprovechamiento de los Recursos Humanos, Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario, Ministerio de Salud, Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial, Instituto Nacional de Cultura, Servicio Nacional Aeronaval, Secretaría Nacional de Discapacidad, Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia, Instituto de Mercadeo Agropecuario, así como el Despacho de la Primera Dama y la Lotería Nacional de Beneficencia.

La Prensa le solicitó al Ministerio de la Presidencia el detalle de cuánto dinero se ha destinado hasta la fecha en estos gabinetes; sin embargo, al cierre de esta edición no hubo una respuesta formal.

El presupuesto de la Presidencia del presente año, en el renglón denominado “inversiones”, establece un total de $452 mil 400 para subsidiar la asistencia social; otros $360 mil destinados para un fondo de obras sociales y un total de $994 mil 100 para proyectos sociales.

GABINETES

Según la Secretaría de Comunicación del Estado, hasta la fecha 150 mil personas han asistido a los gabinetes ciudadanos celebrados en 44 comunidades, que incluyen las 10 provincias de Panamá y las comarcas Ngäbe Buglé, Madugandí y Guna Yala.

El mandatario panameño aclaró que seguirá entregando estas asistencias hasta finalizar su mandato, sin especificar cuántos gabinetes más se realizarán.

Servicios como atención en materia de salud, información sobre becas, requisitos para entrar a los programas sociales y orientación para tramitar la titulación de tierras, son los asuntos más demandados por los asistentes.

Por ejemplo, el pasado 6 de abril se realizó un Gabinete Social en el corregimiento 24 de Diciembre, al que asistieron unas 10 mil personas. Ese día, la Autoridad Nacional de Administración de Tierras entregó 50 títulos de propiedad a residentes de la zona.

REACCIONES

Pese a las buenas intenciones que alega el mandatario, sectores de la sociedad civil aseguran que el Estado debe invertir en crear políticas públicas que permitan el pleno crecimiento económico y que ayuden a los sectores más vulnerables a ser “autosuficientes”.

Rubiela Sánchez, socióloga y miembro de la Coalición Panameña por la Educación Integral en Sexualidad, indicó que este tipo de ayudas “no sacan de la pobreza a nadie”. “Creo en políticas que permitan a las personas descubrir sus habilidades. Considero que se debe trabajar más en invertir en las ideas de emprendimiento que tengan estas comunidades”, señaló.

Según Sánchez, las intervenciones del Gobierno son importantes; sin embargo, indicó que si “solamente nos quedamos con eso, culturalmente formarán a un población que estará acostumbrada a un gobierno paternalista”.

El sociólogo Gerardo Maloney coincidió con su colega en que el Estado debe enfocarse en buscar soluciones “permanentes” para erradicar la pobreza extrema.

“Creo que frente a la necesidad, cualquier ayuda va a ser bienvenida; no obstante, cuando esa comida se termine o el colchón se desgaste, la situación sigue siendo la misma”, agregó.

Por su parte, Marco A. Gandásegui, profesor de sociología de la Universidad de Panamá, explicó que estas actividades gubernamentales de distribuir bienes a residentes de estas comunidades no responde a política alguna.

“Los programas de urgencia tienen sentido cuando responden a una política general que pretende poner fin a la pobreza de sectores de la población. Por ejemplo, mientras se crea una política que le ofrece a toda la población empleos dignos, se pueden levantar programas de ayuda comunitaria. El programa no puede extenderse por más de un año, porque sería una señal del fracaso del programa, que era ofrecer empleo a toda la población”, dijo.

Según Gandásegui, en Panamá todos los gobiernos se presentan como “salvadores” con sus actividades de “caridad”. “Estas son actividades propias de algunas iglesias o clubes, no le corresponde al Gobierno”, sentenció. El catedrático piensa además que es deber del Estado tener programas que respondan a políticas públicas con objetivos estratégicos: erradicar el analfabetismo, el desempleo (la informalidad), la desnutrición u otro problema social.

Otra de las voces que se sumó a los cuestionamientos fue la del exmagistrado del Tribunal Electoral Guillermo Márquez Amado, quien alegó que la función de un presidente “no es hacer caridad”. En cambio, dijo, debe ejecutar políticas debidamente diseñadas y aprobadas por ley que se adapten a los intereses de la nación.

“El gobierno debe diseñar políticas que permitan el crecimiento económico, que creen una cultura de educación y por supuesto que se le garantice el acceso a la universidad a todas aquellas personas para que puedan incorporarse de forma productiva a la sociedad y que se valgan por sí mismas. Si el Estado da una base sólida de preparación, de acceso con las necesidades básicas como la salud, entonces se resolverán los problemas”, dijo.

Mientras que Juan Diego Vásquez, de la Red Nacional de Jóvenes por la Transparencia, añadió que cuando se hace un Gabinete Ciudadano se debe “escuchar para elaborar planes reales, de corto, mediano, y largo plazo, estructurados con metas y objetivos”.


Última Hora

  • 14:13 Jorge Herrera mantiene viva su apuesta por la reelección en la Asamblea Leer más
  • 14:05 Brasil se juega el liderato ante Escocia sin Raphinha y con un ojo en Marruecos Leer más
  • 14:00 Cuando la diplomacia entra a la cancha Leer más
  • 14:00 Cobre Panamá espera decisión del Gobierno sobre el futuro de la mina tras auditoría de SGS Leer más
  • 13:32 En vivo. Conversatorio sobre la ELA: más allá del diagnóstico  Leer más
  • 13:32 El petróleo de Texas baja hasta 73.63 dólares tras la suspensión de sanciones a Irán Leer más
  • 13:23 Cuatro grandes cambios en Reino Unido 10 años después del referendo sobre su salida de la Unión Europea Leer más
  • 13:16 Irán confirma que estrecho de Ormuz ‘está completamente abierto’ para barcos comerciales Leer más
  • 13:00 Agroferias: confirman puntos de venta para este miércoles 24 de junio Leer más
  • 12:18 Pateando la mesa: A reconstruir desde la unión Leer más