La acción del Gobierno de invitar a ejecutivos de la empresa brasileña Odebrecht a una misión oficial, y además hacerlos pasar como funcionarios del Instituto Nacional de Cultura (Inac) ha generado polémica.
Exfuncionarios vinculados al tema cultural y organizaciones de la sociedad civil lo califican como “vergonzoso” y “lamentable”.
Como se recordará, el director de contratos de la cinta costera tres, Yuri Kertzman; el director senior de Odebrecht, Helio Boleira, y Juan Herreros, consultor del consorcio, acudieron a la sesión 37 del Comité de Patrimonio Mundial de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés) como delegados del Inac.
Según la exdirectora del Inac Ana Elena Porras es incorrecto invitar a un contratista del Estado a una reunión como esta, donde la mayoría de los participantes son representantes del Gobierno. “Más vergonzoso es que los hayan puesto como funcionarios del Inac. Eso es inadmisible, porque ellos no son funcionarios nuestros”, agregó Porras.
Por otro lado, Porras sostiene que lo que hizo la Unesco al considerar que el viaducto no atenta contra el valor patrimonial del Casco Antiguo es dar un “permiso” a todos los países para que modifiquen sus sitios históricos.
En tanto, el exdirector de Patrimonio Histórico, Sebastián Paniza, explicó que nunca habían visto algo parecido y que los ejecutivos de Odebrecht deben sentir vergüenza junto con el Gobierno por la forma en que actuaron.
“Es algo lamentable para el país”, añadió Paniza.
Grupos vinculados a la defensa del patrimonio, como la Asociación de Vecinos del Casco Antiguo, la Fundación Calicanto y el Frente por la Defensa del Patrimonio, repudian lo actuado por el Gobierno y la empresa.
Se conversó con el secretario de Comunicación del Estado, Luis Eduardo Camacho, y quedó de responder un cuestionario.