Agrupaciones de la sociedad civil y defensores de los derechos humanos cuestionaron ayer las detenciones de 15 personas que marcharon el pasado viernes hasta la sede de la Policía Nacional (PN), con motivo del Día Internacional de la Trabajadora Sexual, para reclamar su protección.
Los manifestantes pretendían entregar una carta al director de la PN, Omar Pinzón, demandando más cuidado en las calles para ejercer su trabajo, pero antes de que esto sucediera los antimotines intervinieron para reprimir la actividad, alegando que “obstruían el paso vehicular”.
La organización que convocó la marcha, Mujeres con Dignidad y Derechos de Panamá, indicó a través de un comunicado que las detenciones fueron “arbitrarias”, ya que se contaba con todos los permisos. “Esta marcha pacífica por nuestros derechos fue reprimida por más de 100 funcionarios antimotines”, señalaron.
Espacio de Encuentro de Mujeres expresó que esta acción “violenta” ilustra lo que las sexoservidoras viven diariamente.
Convergencia Sindical indicó que hubo un uso “excesivo y brutal” de la fuerza policial.
Mientras que el rector de la Universidad de Panamá (UP), Eduardo Flores, expresó: “Si hubiese más tolerancia, no se tendría que llegar a este tipo de situaciones”. Flores actuó como intermediario, ya que cuatro de las personas detenidas son estudiantes.
Los 15 detenidos fueron liberados ese mismo día en la noche y no se le formularon cargos.
Desde este viernes este diario solicitó una respuesta a la PN sobre los señalamientos de las sexoservidoras, pero al cierre de esta edición no la había ofrecido.
