Críticas generó la decisión tomada ayer por el magistrado de la Corte Suprema de Justicia José Ayú Prado –en funciones de juez de garantías– de conceder tiempo al expresidente Ricardo Martinelli para que comparezca a la audiencia de imputación del proceso que se le sigue por el otorgamiento de 353 indultos en 2014.
Por ejemplo, el abogado Ernesto Cedeño opinó que el magistrado Ayú Prado debió proceder igual que lo hizo su colega Jerónimo Mejía en el caso de los pinchazos telefónicos –también en funciones de juez de garantías–, al declarar a Martinelli en rebeldía por no presentarse a la audiencia de imputación de cargos.
Cedeño consideró que la Corte Suprema debe ser uniforme en estos trámites, porque, de acuerdo con su criterio, no puede ser que en un caso se declare a Martinelli en rebeldía y se pida su extradición, y en otro se decrete un receso en la audiencia para reanudarla 35 días después, a fin de darle tiempo al investigado para que comparezca al proceso.
Entre tanto, el abogado Víctor Orobio señaló que el recurso de inconstitucionalidad, presentado por la defensa de Martinelli, es una táctica dilatoria que el magistrado Ayú Prado no debió permitir en esa audiencia.
Por su parte, el fiscal Abel Zamorano dijo que la defensa faltó a la lealtad procesal y a la ética con ese recurso.
VEA: Ayú Prado concede más tiempo a Ricardo Martinelli
