La licitación para la adjudicación del cuarto puente sobre el Canal de Panamá acumula meses de atraso.
La entrega de las propuestas se produjo 10 meses después de la fecha originalmente programada, y desde que el pasado 4 de octubre cuatro grupos se postularon para hacerse con el millonario contrato han pasado cuatro meses y no se conoce el resultado de la evaluación.
El presidente Juan Carlos Varela dijo en octubre de 2017 que la orden de proceder se entregaría en enero de este año y tres meses después arrancaría la construcción, lo que no ha sucedido.
El tipo de licitación seleccionado por el Ministerio de Obras Públicas (MOP) es por mejor valor con evaluación separada, que oculta el precio de referencia.
Es el mismo esquema utilizado por la pasada administración para contratar la línea 1 del Metro, la tercera fase de la cinta costera y la mayoría de grandes proyectos viales, adjudicados en muchos casos a Odebrecht y que, posteriormente, han sido auditados e investigados por, supuestamente, encerrar actos de corrupción.
A pesar de los cuestionamientos y de las propuestas legales para cambiar este modelo de contratación, el Gobierno actual lo ha seguido empleando y así se licitó la segunda línea del Metro, adjudicada también al consorcio Odebrecht-FCC.
