Una auditoría interna realizada por el Departamento de Estado criticó el uso de un servidor privado de correos electrónicos por parte de Hillary Clinton, incluyendo mensajes de naturaleza reservada, cuando estaba al frente de la diplomacia estadounidense.
Un demoledor informe de 83 páginas, resultado de la auditoría, señaló que la decisión de Clinton de utilizar un servidor privado para sus comunicaciones oficiales “no es un método apropiado de preservar los correos que pueden constituir documentos federales”.
Para subsanar esa falla en observar las normas “la secretaria Clinton debió haber preservado todos los documentos creados y recibidos en su cuenta personal”, afirma el documento en la página 23.
Según las investigaciones, Clinton “como mínimo debió haber entregado todos los correos” relacionados con el cargo al dejar ese puesto, y por no haberlo hecho “no cumplió con normas del Departamento de Estado”.
