Las fiestas de diciembre son motivo de alegría para los niños, pero también pueden convertirse en una fuente permanente de tristeza cuando algunos de ellos sufren quemaduras que les dejan secuelas para el resto de sus vidas.
Informes del Hospital del Niño José Renán Esquivel indican que en este centro hospitalario, por año, se atienden entre 450 y 500 niños afectados por quemaduras de segundo y tercer grado, de los cuales, de 10 a 12 son por manipulación de juegos pirotécnicos durante este mes de diciembre.
La mayoría de los casos que se presentan son menores lactantes e infantes en edad preescolar.
El director del Hospital del Niño, Paul Gallardo, explicó que a pesar de que la cifra no supera los 12 casos, las consecuencias son graves porque pueden quedar con lesiones o discapacidad permanente.
Aseguró que los líquidos calientes (agua y aceite) son la causa principal de quemaduras durante todo el año, pero los juegos pirotécnicos son los que ocupan el primer lugar en las fiestas decembrinas.
Gallardo recomendó a los padres de familia no dejar al alcance de sus hijos juegos pirotécnicos, por muy pequeños o inofensivos que parezcan. “Es como si les dieran un arma para jugar a los niños”, expresó.
Los padres de los niños quemados pueden enfrentarse a una investigación para determinar si se trata de un accidente o de maltrato.
En ese sentido, el director médico del hospital explicó que como procedimiento de rutina, todos los niños que llegan con lesiones provocadas por quemaduras ingresan como si fueran casos de maltrato, mientras se hacen las investigaciones correspondientes.
No obstante, añadió que este centro hospitalario solo se encarga de notificar a las autoridades para que se encarguen de terminar con este proceso y lograr determinar si se trata de un accidente o de alguna forma de maltrato.
Yesenia Ochoa, directora ejecutiva de la Asociación Panameña de Ayuda al Niño Quemado, expresó que estos casos son accidentes por tropiezos en los casos de líquidos calientes, mientras que el maltrato ocurre cuando servimos líquidos calientes a los niños provocándoles estas lesiones que pueden evitarse.
Agregó que los casos de quemaduras en niños son más frecuentes en esta época, cuando se preparan comidas navideñas, el uso de la cocina aumenta y los padres no toman las debidas precauciones para evitar que los niños estén cerca.
En tanto, el subdirector del Cuerpo de Bomberos de Panamá, Gabriel Isaza, aconsejó que los niños y jóvenes no deben, bajo ninguna circunstancia, manipular los juegos pirotécnicos.
Isaza coincidió con Gallardo sobre el peligro que esconden estos, porque por inofensivos que parezcan, pueden causar lesiones graves y de por vida al menor.
