La mitad de la cúpula dirigente del Partido Socialista español (PSOE) renunció ayer para tratar de forzar la salida de su líder Pedro Sánchez, al que piden dejar que gobierne en minoría la derecha de Mariano Rajoy, indicó el propio partido.
Según dos fuentes, presentaron su dimisión 17 de los 35 miembros federales.
De acuerdo con un opositor a Sánchez en las filas del PSOE, esto significa que el órgano de dirección del partido debe ser destituido, y sus poderes transferidos a una gestora. Desde el partido no pudieron confirmar aún si esto supone la caída de Sánchez , secretario general desde 2014.
Contra la opinión de parte del PSOE, Sánchez ha insistido en querer formar un gobierno alternativo al de Rajoy y su Partido Popular (PP), que tiene mayoría simple en el Parlamento (137 diputados), muchos más que la bancada socialista (85). Dicho gobierno obligaría a Sánchez a obtener el apoyo de su gran rival en la izquierda, el partido Podemos, y de los nacionalistas catalanes, quienes piden un referendo de independencia inaceptable para el PSOE.
Los críticos le han estado pidiendo que se resigne a la oposición, y sobre todo le reprochan que el partido haya cosechado los peores resultados de su historia en las dos últimas elecciones generales.