Un sacerdote, que investiga los presuntos abusos sexuales a niños sordos en la provincia de Mendoza, brindaba ayer testimonio ante la justicia argentina sobre lo que sabía la iglesia acerca de los tres religiosos acusados.
El vicario judicial Dante Simón fue citado por el fiscal que investiga los presuntos abusos ocurridos en el Instituto Antonio Próvolo a pedido de abogados de varias de las presuntas 20 víctimas. Se desconoce cuánto durará su declaración como testigo.
Simón, enviado por el papa Francisco para investigar la verosimilitud de las denuncias, negó días atrás a la agencia AP que la Iglesia quiera proteger a los curas Nicola Corradi y Horacio Corbacho y a la monja Kosaka Kumiko, detenidos por distintos abusos cometidos hace al menos 10 años.
Además, están arrestados los exempleados laicos del instituto José Luis Ojeda, Jorge Bordón y Armando Gómez. “Si alguien me dice que yo fui a cubrir [a los acusados], además de ofender y no probar lo que está diciendo, yo tendría que ser procesado por no cumplir lo que la iglesia manda, que es la tolerancia cero”, señaló Simón, vicario judicial en el arzobispado de la provincia de Córdoba.
