Los investigadores de la ONU sobre Siria acusaron ayer a Damasco de “exterminio” de detenidos, y afirmaron que la “muerte masiva” de prisioneros era el resultado de una política de Estado.
“Prisioneros (...) fueron golpeados a muerte o murieron por sus heridas o actos de tortura”, sostienen los expertos del Consejo de Derechos Humanos en su último informe, en el que asimilan la política de “exterminio” de prisioneros a un “crimen contra la humanidad”.
“Es evidente que las autoridades gubernamentales que controlan y administran a los prisioneros y centros de detención estaban al tanto de que morían personas en forma masiva”, sostienen.
Los grupos armados y organizaciones terroristas, que han tomado el control de grandes partes del territorio sirio, también han sido señalados. En concreto, se indica que han sometido también a sus enemigos a condiciones de detención “brutales”, explican los expertos.
De acuerdo con el informe, el brazo sirio de Al Qaeda, Jabhat al Nusra, ha creado centros de detención en Idleb (noroeste de Siria ) y se han registrado decesos.
Además, los expertos acusan al grupo yihadista Estado Islámico (EI) de crímenes contra la humanidad, de tortura de prisioneros y ejecuciones sumarias.
