Juan Pedro Damiani también ha estado vinculado al escándalo de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA, por sus siglas en inglés).
Damiani, propietario de la firma Damiani & Asociados, presidente del Club Atlético Peñarol y exmiembro del comité de ética de la FIFA, tuvo como clientes y gestionó sociedades anónimas de Eugenio Figueredo, Mariano y Hugo Jinkis, tres personas vinculadas en el escándalo de corrupción de la FIFA, el órgano rector del fútbol mundial.
Damiani pidió en agosto de 2007 a Mossack Fonseca (MF) que le ayudara en el traslado de una sociedad a Nevada, Estados Unidos. Se trataba de sus clientes los argentinos Jinkis y la sociedad Cross Trading, una de las empresas, según el Buró Federal de Estados Unidos (FBI por sus siglas en inglés), que se usaron para pagar coimas a los dirigentes de la FIFA con el objetivo de asegurar los derechos de televisión de algunos campeonatos de fútbol.
Casi una década antes de gestionar sociedades para los Jinkis, Damiani ya hacía labores similares para Figueredo, el exvicepresidente de la FIFA y expresidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) y de la Asociación Uruguaya de Fútbol.
Damiani gestionó, al menos, siete sociedades de Figueredo y varias de su esposa Carmen Burgos.
El año pasado Figueredo fue detenido en Suiza, junto con otros dirigentes del fútbol, a pedido del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
A finales de 2015 Figueredo fue extraditado de Suiza a Uruguay y se declaró culpable de recibir $50 mil por mes en coimas. Llegó a un acuerdo con la justicia para devolver bienes adquiridos con dinero sucio por un monto de $10 millones.
La relación de Damiani con los Jinkis y Figueredo es investigada por la justicia en Uruguay. El presidente del Peñarol se ha defendido señalando a los medios que él denunció con anticipación la corrupción en la Conmebol.
(Tomado del semanario uruguayo Búsqueda).