La iglesia San Francisco de la Caleta fue el recinto donde ayer se dio el último adiós a Rubén Arosemena Guardia, quien falleciera el pasado 18 de agosto.
Arosemena Guardia, se le recordará por haber sido el apoderado legal encargado de sustentar los cargos de corrupción contra el entonces presidente de la República, Marco Robles, en 1968 , quien fue denunciado por Antonio González Revilla, quien era candidato a presidente por el Partido Demócrata Cristiano.
Arosemena, durante su carrera profesional, se distinguió como ministro de Educación, notario, abogado y político.
Su hijo, Rubén Arosemena Valdés, quien fungió como vicepresidente del país (2004-2009) y actualmente se desempeña como embajador en Corea, recordó que su padre fue “un ser muy especial, extraordinario y luchador por la justicia social del país”. Agregó que parte de sus enseñanzas fue “que el dinero no lo es todo”.
Por su parte, el expresidente Martín Torrijos expresó que Arosemena Guardia “perteneció a una generación de panameños que luchó por sus ideales, valores y por la democracia”.
