La educación sexual en los 3 mil 600 planteles vuelve a generar polémica y debate en el país tras la presentación del proyecto “por la cual se adoptan políticas de educación integral y promoción de salud”, que impulsa el diputado Crispiano Adames del Partido Revolucionario Democrático
Adames sustenta su iniciativa en datos de la Contraloría General de la República de Panamá que indican que el 75% de los niños que nacen por año lo hace fuera de una unión estable, una de cada cinco embarazadas es adolescente y el 70% de los padres de estas criaturas es mayor de 20 años.
Mientras, la directora de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia, Idalia Martínez, indicó que se necesita la educación sexual en las escuelas, pues esta situación se debe a que las materias que abordaban los temas de sexualidad fueron eliminadas de los currículos académicos.
Martínez citó como ejemplo materias como Educación para el Hogar y Ética.
Por su parte, la Coalición Panameña por la Educación Integral en Sexualidad, una red de organizaciones y grupos juveniles fundada en 2006 para defender los derechos sexuales y reproductivos, instó al Estado, y en particular al Ministerio de Educación, a respaldar la propuesta.
La Asamblea Nacional tenía previsto iniciar el debate del proyecto el pasado lunes, pero su discusión fue pospuesta para el próximo 26 de septiembre.
Sin embargo, hay organizaciones como la Alianza Panameña para la Vida y la Familia que denuncian la iniciativa legislativa que avala las relaciones sexuales en menores de edad sin responsabilidad.
Incluso que se busca reconocer el derecho de los menores a recibir “consejos y ayuda” en su educación y salud sexual a espaldas de sus padres.
