La comisión de Trabajo, Salud y Desarrollo Social de la Asamblea Nacional empezó ayer la ampliación de las consultas y análisis del proyecto de ley No. 61, “por el cual se adoptan políticas públicas de educación integral, atención y promoción de la salud”, mejor conocido como de educación sexual.
La discusión comenzó pasadas las 9:00 a.m., con la participación de varios actores de la sociedad civil, que estaban a favor y en contra de esta iniciativa legislativa.
Rupert Neblett, miembro de la Alianza Evangélica, una de las organizaciones que adversan la propuesta, expresó que están alertas por los embarazos en adolescentes y están conscientes de que se necesita educar en sexualidad.
No obstante, explicó que el proyecto viola la Constitución Nacional y el Código de la Familia. Además, subrayó que intenta imponer un modelo único de enseñanza: “educación integral en la sexualidad”, lo cual es un modelo internacional.
Neblett sostuvo que este proyecto de ley llegó a segundo debate sin consenso y sin tomar en cuenta las observaciones de grupos de padres de familia y sociedad civil, por lo que estuvo de acuerdo con que la iniciativa regresara a primer debate.
Mientras, la directora de la Asociación Panameña para el Planeamiento de la Familia (Aplafa), Deyka Nieto, abogó por la discusión y aprobación de la norma, porque manifiesta que está comprobado que la educación sexual ayuda a evitar las infecciones de transmisión sexual y reduce los embarazos no deseados.
Nieto indicó que hay que estar conscientes de que existe un “problema”, ya que el 30% de las pruebas de VIH que realiza Aplafa salen positivas, y que la mayoría de los afectados son menores de 30 años de edad.
En tanto, el diputado Crispiano Adames, del Partido Revolucionario Democrático, negó que se ignoraran las opiniones aportadas en primer debate por las organizaciones que se oponían a ese proyecto de ley.
Las consultas continuarán el próximo jueves.