Unos 70 milicianos han muerto en choques entre dos corrientes extremistas en el noroeste de Siria, los que han generado temores de nuevos enfrentamientos entre los grupos que combaten a las fuerzas del presidente Bashar Al Assad antes de las conversaciones de paz mediadas por la ONU previstas para fines de mes en la capital kazaja de Astaná, dijeron activistas ayer.
Los combates se produjeron en el límite entre la provincia central de Hama y la provincia noroccidental de Idlib, según las fuentes.
