El gobierno del presidente Donald Trump incurrió en la práctica inconstitucional de inspeccionar sin órdenes judiciales los teléfonos y computadores de estadounidenses que son retenidos en la frontera, según una demanda presentada ayer.
Diez estadounidenses y otra persona con residencia permanente legal demandaron al Departamento de Seguridad Nacional ante un tribunal federal, alegando que las inspecciones y la confiscación prolongada de sus dispositivos violaban la protección a la privacidad y la libertad de expresión amparadas por la Constitución estadounidense.
En abril, el servicio de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza reportó que las inspecciones se incrementaron de 8 mil 500 en el año fiscal 2015 a cerca de 19 mil en el año fiscal 2016. La agencia ha realizado casi 15 mil en la primera mitad del año fiscal 2017.
La Fundación Frontera Electrónica y la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles, que representan a los demandantes, dijeron que varios de los demandantes son musulmanes o pertenecen a una minoría.
Suhaib Allababidi, ciudadano estadounidense que vive en Texas y que participa en la demanda, dijo que se le retuvo el 21 de enero en el aeropuerto de Dallas cuando regresaba de un viaje de negocios a Dubái.