Doce países del continente americano se dieron cita en la XXIII Cumbre de las Américas hacia la Democracia, organizada por Hacia Democracy (Harvard Association Cultivating Inter-American).
Hacia Democracy es el simulacro más antiguo y prestigioso de la Organización de Estados Americanos (OEA) en América Latina, y data de 1994.
El tema central de esta iniciativa, que se llevó a cabo por cuatro días y que culminó ayer en la ciudad de Panamá, fue “El poder transformador del ciudadano latinoamericano”.
Delegados simularon las organizaciones internacionales más importantes de la región, como la Corte Interamericana de Derechos Humanos o el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
En esta edición participaron 450 estudiantes de secundaria de 35 colegios provenientes de 12 países de América, informó Sophia Lugo, presidenta de Hacia Democracy 2017.
Salud pública, eventos históricos, conflictos, corrupción, agricultura, derechos humanos y periodismo fueron algunas de las materias que se debatieron por estos días, compartió el vicepresidente, Juan Pablo Miramontes.
Es una interacción entre decenas de jóvenes que vienen a los debates, en más de una ocasión, con una posición distinta a la que tienen en lo personal, pero deben asumir roles y justificar sus argumentos. “Los chicos se ponen en la posición de otros”, agrega.
Aprenden e intercambian ideas entre sus compañeros de diferentes países.
Los estudiantes comparten opiniones sobre situaciones similares que ocurren en sus ciudades, dice Lugo.
El objetivo es brindar a los participantes la oportunidad de discutir y practicar la democracia a través de diferentes foros, ya que son los futuros líderes de este continente, por lo que sus decisiones pueden llegar a impactar las dinámicas de las decisiones que se toman.
VOCES Y EXPERIENCIAS
Uno de los comités de Hacia Democracy fue el Pan American Health Organization, que trató los tópicos “Desigualdad en el acceso a la atención de salud materno-infantil” y “La epidemia del VIH en América Latina”.
Una de las sugerencias para cerrar la brecha de accesibilidad para la atención de salud materno-infantil incluyó la provisión de entrenamiento médico básico a los voluntarios que podrían ayudar en situaciones de emergencia.
En el caso del VIH debatieron sobre cómo las personas pueden conseguir el tratamiento, señaló la estudiante Amirah Ali, del Oxford School (Panamá).
Mientras que desde el Comité de la Corte Interamericana de Derechos Humanos simularon litigios de alguna entidad contra el Estado, indicó Eduardo Mata, del Colegio San Agustín, Panamá.
Uno de esos casos fue el del pueblo venezolano que demandó al Partido Socialista Unido de Venezuela por repartir comida discriminando a miembros de la oposición política.
Jonathan Tawashi, del Oxford School, debatió en el Comité de Consejo de Seguridad, donde dialogaron sobre los desacuerdos fronterizos entre Perú y Ecuador y que marcó su relación por casi 200 años.
Para estos chicos, esta actividad debe extenderse a otros estudiantes, ya que les enseña a pensar desde diferentes perspectivas y a conocer cómo funciona el sistema en las organizaciones de las Naciones Unidas y de esa forma se instruyen para el futuro. Incluso, puede ayudar a escoger una carrera, ya sea en la política o en derechos humanos, opinó Tawashi.



