El Partido Demócrata estadounidense presentó ayer una demanda civil contra altos responsables del equipo de campaña de Donald Trump, Rusia y WikiLeaks, acusándoles de haber conspirado para inclinar los resultados de las elecciones presidenciales de 2016 a favor del actual presidente.
La demanda acusa a Rusia de haber informado al equipo de campaña de Trump de que había efectuado un ataque informático contra el Comité Nacional Demócrata (DNC, por sus siglas en inglés), lo que habría conducido a la revelación de informaciones perjudiciales para la rival de Trump, Hillary Clinton.
La demanda asegura que un consejero cercano a Trump, Roger Stone, parecía tener “un conocimiento avanzado” de ciertos proyectos del grupo Wikileaks para difundir esos datos.
“Durante la campaña presidencial de 2016, Rusia lanzó un ataque contra nuestra democracia, y encontró en el equipo de campaña de Donald Trump un socio activo y entusiasta”, señaló el presidente del DNC, Tom Pérez.
La demanda se presenta en un momento en el que Trump enfrenta una tormenta: el FBI allanó recientemente las oficinas de su abogado personal, Michael Cohen, y el exdirector del FBI, James Comey, acaba de publicar un libro en el que afirma que el presidente estaba obsesionado con la investigación sobre una injerencia rusa.
