Una denuncia por el delito penal electoral contra la libertad y pureza del sufragio fue presentada ayer ante la Corte Suprema Justicia contra el presidente de la Asamblea Nacional, el diputado Sergio Gálvez.
La denuncia presentada por el dirigente del Partido Popular (PP) Carlos Eduardo Rubio se sustenta en que Gálvez, en su condición de diputado oficialista, ha estado regalando comida y jamones junto con otros candidatos a cargos de elección popular por el partido Cambio Democrático (CD), y que las citadas bolsas con comida le fueron asignadas a través del Programa de Ayuda Nacional (PAN) por un monto de 325 mil dólares.
Señala que el propósito de Gálvez al dar jamones y comida en el circuito 8-7, en la provincia de Panamá, es alterar la voluntad popular de los electores, lo que es prohibido por el Código Electoral, ya que coloca propaganda proselitista en las bolsas. Según Rubio, el diputado violó el artículo 392 del Código Electoral que sanciona con pena de seis meses a tres años de prisión a quien utilice ilegítimamente los bienes y recursos del Estado, en beneficio o en contra de determinado candidato o partidos legalmente constituidos o en formación.
Uso de fondos públicos
El diputado Gálvez le restó importancia a la denuncia interpuesta por Rubio, y aseguró que este está tratando de sacar provecho político.
“Él es candidato a diputado en el circuito 8-7, él es un pelaíto [muchacho] frustrado que está marcando en los últimos lugares de preferencia en este circuito y está tratando de lograr ganancias con base a la figura de Sergio Gálvez”, precisó.
Aseguró que solo en el corregimiento de El Chorrillo utilizó recursos públicos, y en los demás corregimientos usó aportes privados.
“Lo de El Chorrillo ya es una situación institucional y lo vengo haciendo desde hace 24 años. Las entregas en los corregimientos restantes se costeó con donaciones que mucha gente me ha hecho, y de una cena que hice que costaba 2 mil 500 el boleto, pero lo demás es puro bochinche”, expresó el presidente de la Asamblea.