Una denuncia penal por supuesto ejercicio ilegal de la profesión fue presentada contra el magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) Harry Díaz, por los abogados Ángel Álvarez y Paulo Vega.
La denuncia se sustenta en el hecho de que el magistrado Díaz fue sorprendido en las oficinas de Grupo Wisa, propiedad de Abdul Waked, el pasado 5 de mayo, horas después de conocerse que Estados Unidos incluyó a Waked, su hijo y a otros familiares, en la lista Clinton de actividades ligadas al lavado de dinero y el narcotráfico.
Díaz fue filmado en el lugar por el reportero gráfico Alejandro Valenzuela. Para explicar su presencia en el lugar, el magistrado alegó que fue a esas oficinas como parte de una investigación sobre unas contrataciones en el Órgano Judicial.
Luego Díaz presentó una queja administrativa disciplinaria contra Vielsa Ríos, secretaria administrativa de la Corte Suprema de Justicia. La queja fue rechazada por el pleno.
La denuncia señala que Díaz no había sido autorizado por la CSJ para realizar investigaciones sobre ninguna falta administrativa, en abierta violación al artículo 206 de la Constitución.
El citado artículo limita a los magistrados de la Corte y sus miembros a la facultad de investigar y sancionar única y exclusivamente a los diputados, y señala que la función de instrucción solo la pueden ejercer cuando sean comisionados para ello por el pleno de la Corte.
Sobre la denuncia Díaz respondió: “soy lo que se conoce como la piedra en el zapato de Ayú Prado y quiere desviar la atención de la ciudadanía de sus actuaciones, ya altamente criticadas”.
“Pretenden señalar que ejercí la profesión de abogado porque presenté una reconsideración en una queja administrativa que le presenté a Vielsa Ríos ante el pleno. Álvarez es pupilo de Ayú Prado, que él sea quien presenta la denuncia refleja la excelente relación que tiene Vielsa Ríos con Ayú Prado y Luis Ramón Fábrega”, señaló el magistrado.