La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) está bajo la “asfixia“ financiera de sus países miembros, dijo ayer su secretario ejecutivo saliente, Emilio Álvarez Icaza.
“Hay una falta de conexión entre lo que se dice y lo que se hace, entre el discurso y el hecho”, dijo Álvarez Icaza en entrevista a la AFP.
“Pareciera que el ánimo político, la realidad, la realpolitik es tener en asfixia a la Comisión para que no pueda hacer su trabajo”, añadió.
Luego de cuatro años, Emilio Álvarez Icaza, un sociólogo mexicano de 51 años, dejó este lunes la Secretaría Ejecutiva de la Comisión, que asumió el abogado brasilero Paulo Abrao.
Su periodo estuvo marcado por el proceso de ‘fortalecimiento’ y las reformas propuestas por Ecuador y Venezuela que buscaban cambiar la estructura del ente, aunque señaló que “en gran medida se logró desmontar esa gran amenaza”.