Policías federales de México ejecutaron arbitrariamente a 22 personas en un enfrentamiento el año pasado con supuestos sicarios que estaban fuertemente armados en el violento estado occidental de Michoacán, dijo ayer la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).
El 22 de mayo de 2015, el Gobierno ordenó un operativo con cientos de efectivos de la policía en un rancho del municipio de Tanhuato, en el que en total murieron 43 personas, entre ellas un agente federal.
El jefe de este cuerpo, Enrique Galindo, dijo en su momento que se trató de un enfrentamiento con supuestos delincuentes, pero en los meses posteriores se mostró abierto a que quienes participaron en el operativo fueran investigados.
Los hombres que murieron estarían vinculados al Cartel Jalisco Nueva Generación, una organización criminal que se ha expandido en los últimos años y que días antes del operativo había tenido un enfrentamiento con policías federales y militares, matando a varios de ellos y derribándoles un helicóptero. “Como resultado de la investigación realizada por este organismo nacional, con sustento en pruebas técnicas y científicas (...) se acreditaron hechos que implican violaciones graves a los derechos humanos atribuibles a servidores públicos de la Policía Federal”, dijo Luis Raúl González, presidente de la CNDH.
El ombudsman nacional agregó en una conferencia de prensa que entre esas violaciones está la ejecución arbitraria de 22 personas, mientras que otras cuatro murieron por el uso excesivo de la fuerza.
