Dos caravanas con ayuda para la ciudad siria de Aleppo aguardaban en tierra de nadie luego de cruzar la frontera turca, porque los desacuerdos entre las partes enfrentadas y temores por la seguridad perjudicaban su entrega en el tercer día de un cese el fuego.
Las caravanas, cada una de unos 20 camiones repletos principalmente con alimentos y harina, ingresaron el martes a Siria, pero avanzaron poco más allá del puesto aduanero turco.
La demora era una señal de las dificultades que enfrenta el cese el fuego acordado por Estados Unidos y Rusia el viernes pasado y que Washington espera ayude a reanudar las conversaciones de paz destinadas a poner fin a la guerra civil.
Mientras, Moscú y Washington defendieron ayer el acuerdo. El Kremlin dijo que habían aumentado las esperanzas de una solución pacífica a la crisis y el secretario de Estado John Kerry argumentó que esta es “la última oportunidad” para mantener a Siria unida.
