El fiscal general republicano de Texas, Ken Paxton, tomó medidas el pasado viernes para silenciar a un exregulador estatal que asegura que en 2010 se le ordenó desechar una investigación de fraude contra la Universidad Trump por motivos políticos.
La oficina de Paxton emitió una orden de “cese y desista” para el ex subjefe de Protección al Consumidor John Owens, luego de que hizo públicas las copias del sumario interno de 14 páginas del proceso del estado contra Donald Trump por defraudar por millones de dólares a los estudiantes del curso de bienes raíces que lleva su nombre.
Owens, actualmente jubilado, dijo que su equipo había armado un caso sólido en contra del hoy precandidato presidencial republicano, pero se le ordenó que lo descartara luego de que la compañía de Trump acordó cesar sus operaciones en Texas.
El exregulador estatal dijo el pasado viernes que la decisión de desechar el caso fue inusual y dejó sin apoyo a los estudiantes defraudados en su intento por recuperar su dinero. Por ello decidió hacer una copia del archivo del caso.
