Más de 200 personas murieron por un deslizamiento de tierra ayer, lunes, en las afueras de la capital de Sierra Leona, que arrasó con viviendas en una zona montañosa donde familiares trataban de obtener información sobre el destino de las víctimas.
La Cruz Roja informó paralelamente que al menos 205 cuerpos habían sido trasladados al tanatorio de la capital del país después del alud.
Policías y militares buscaban a personas que pudiesen estar atrapadas entre los escombros en el poblado de Regent.
“Es probable que cientos de muertos estén bajo los escombros”, dijo el vicepresidente Victor Foh a Reuters en el lugar del deslave.
Añadió que allí se levantó una serie de construcciones ilegales, lo que pudo haber agravado la situación. “El desastre es tan grave que me siento conmovido”, agregó Foh. “Estamos intentando cercar el área y evacuar a la gente”.
Las personas gritaban mientras observaban bajo la constante lluvia el daño provocado por la avalancha.
Un testigo mostró a Reuters una colina cubierta de lodo donde, dijo, solían estar las casas. Los deslizamientos y las inundaciones son bastante comunes durante esta estación en África occidental.