En una operación ejecutada entre el Ministerio Público y la Policía Nacional se desmanteló ayer una red de trata de personas que introdujo, de manera ilegal, a unos 200 migrantes que luego abandonaron el país con rumbo a Estados Unidos.
Durante la acción, que encabezó la Fiscalía Especializada contra la Delincuencia Organizada, a cargo de David Mendoza, fueron arrestadas nueve personas, entre ellas varios conductores de taxis que se encargaban de mover a las víctimas.
La investigación, que empezó en 2018, detectó que la red ofrecía a las víctimas, en su mayoría cubanos, visas de turista para efectuar compras en la Zona Libre de Colón, pero luego de llegar al Aeropuerto Internacional de Tocumen, los migrantes eran trasladados por tierra hasta Paso Canoas, en la frontera con Costa Rica, y allí eran contactados por otra célula que opera en el vecino país.
En la capital se hicieron allanamientos en Campo Lindbergh, San Antonio y El Marañón. También los hubo en David, Chiriquí.
La operación coincidió con el Día internacional contra la trata. Según Naciones Unidas, en el mundo 225 mil personas han sido víctimas de este flagelo.
