Los expertos que, con respaldo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), efectuaron una investigación independiente por la desaparición de los 43 estudiantes de la escuela normal de Ayotzinapa y que cuestionaron la pesquisa del Gobierno de México, fueron objetivo de una operación de espionaje de alta tecnología.
Un informe publicado ayer por Citizen Lab encontró que alguien envió e-mail con enlaces al spyware a los miembros del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI).
Las investigaciones de Citizen Lab de la Universidad de Toronto, revelaron que el spyware –un software que permite espiar a personas a través de sus celulares– fue usado contra periodistas, activistas y políticos opositores mexicanos.
“Hay que llegar al fondo de la cuestión, saber quién envió esos mensajes, porque se puede poner en riesgo a muchos contactos y fuentes” de información del grupo, expresó la exfiscal colombiana Ángela Buitrago, una de las especialistas.
Buitrago dijo que ella y otro experto, Carlos Beristain, recibieron mensajes electrónicos engañosos con los que los ciberpiratas trataron de activar el spyware.
Beristain indicó que el intento de espionaje podría ser un crimen más serio dado el estatus de protección diplomática con el que contaban para realizar su trabajo.
José Eguiguren Praeli, presidente de la CIDH, señaló que las revelaciones son “extremadamente preocupantes”. “Debe haber una investigación con todas las garantías de independencia e imparcialidad, que establezca las responsabilidades tanto materiales como intelectuales de las supuestas acciones de espionaje”, adujo.
