Lázaro Báez, un empresario favorecido con millonarias obras públicas durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, quedó detenido ayer en el marco de una causa por supuesto lavado de dinero.
La medida fue dispuesta por el juez federal Sebastián Casanello ante posible riesgo de fuga, según la resolución del magistrado publicada por el centro de información del Poder Judicial.
El empresario, propietario de la firma Austral Construcciones S.A., fue detenido justo después de arribar en un avión privado al aeropuerto de San Fernando, localidad al norte de Buenos Aires. En la misma causa, también fue arrestado ayer Daniel Pérez Gadin, contador de Báez.
Báez debía prestar declaración indagatoria mañana jueves ante el propio Casanello, a cargo de la investigación sobre una supuesta maniobra de lavado de dinero que involucra al empresario de la construcción que obtuvo millonarias licitaciones para obra pública durante los gobiernos de Kirchner (2003-2007), fallecido en 2010, y de su esposa y sucesora Cristina Fernández (2007-2015).
Según indicó el propio juez en la orden de detención, acusa a Báez de haber ingresado 5.1 millones de dólares en una compañía financiera radicada en Buenos Aires con el objetivo de disimular y ocultar “el origen y titularidad de tales capitales no declarados, iniciándose un proceso tendiente a evitar su trazabilidad”.
