Una marcha convocada por el oficialismo sirvió de escenario para que el presidente Nicolás Maduro buscara culpables de la crisis que vive Venezuela, agravada en la última semana con la muerte de tres personas.
Maduro acusó al expresidente colombiano Álvaro Uribe de generar zozobra; justificó la censura al canal NTN24, sacado del aire, y acusó una vez más de fascistas a los líderes opositores, al tiempo que suspendía el servicio de transporte público a los municipios del este, que son afectos a la oposición política.
El descontento no menguó ayer. Miles de venezolanos, en su mayoría estudiantes, se manifestaron en la decimosegunda jornada de protestas, que terminó con disturbios y varios heridos.
NTN24 recogió el testimonio de personas que reportaron denuncias de torturas.
“Alarmado”, Estados Unidos pidió la liberación de los detenidos.
En Panamá, un grupo de venezolanos protestó contra Maduro frente a la embajada de ese país en la avenida Samuel Lewis.