Dos jóvenes sospechosos de crear un perfil de un falso terrorista en Twitter y desde allí amenazar al presidente argentino Mauricio Macri y de poner bombas en la Casa Rosada fueron detenidos la madrugada de ayer, informaron las autoridades.
“No se puede generar pánico así. Qué se sepa que contamos con las herramientas para realizar este tipo de investigaciones. No vamos a dejar que esto ocurra”, dijo la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, al advertir que “en principio, no parece una amenaza real”.
“Estamos tratando de determinar vínculos con otras personas. En principio son dos muchachos aburridos que querían generar algún tipo de caos”, dijo según reseñó el diario La Nación.
A los jóvenes, ambos de 21 años, se los acusa de “intimidación pública” y fueron detenidos en un operativo en una casa donde se incautaron computadoras, teléfonos y otros dispositivos, según la división de cibercrimen de la Policía Metropolitana de la capital argentina.
“Estamos tratando de determinar vínculos con otras personas. En principio son dos muchachos aburridos que querían generar algún tipo de caos. Tenemos que ver qué los motivaba, si aburrimiento o cuestión política o religiosa detrás”, dijo el titular de la división de cibercrimen, Carlos Rojas, al canal argentino Todo Noticias.
La cuenta creada el viernes es @HassanAbuJaaf y tiene amenazas escritas en árabe, acompañadas por hashtags como #PrayForArgentina (Recen por Argentina ) o #OpenFireInArgentina (Abran fuego en Argentina ). Los jóvenes también son sospechosos de amenazar con poner bombas en otros espacios públicos de la capital argentina.
Los mensajes colgados en las redes sociales por parte de los dos jóvenes llevaban fotos de la Casa Rosada, así como de espacios públicos como el interior de un metro de Buenos Aires y de un avión, así como la fachada de un muy concurrido centro comercial de la capital argentina. Además, en una foto que muestra explosivos está arrobado el presidente Mauricio Macri.
Una vecina de la casa donde fueron detenidos, en el barrio capitalino de Villa Ortúzar, de clase media, dijo estar sorprendida y que allí vive “una familia de gente trabajadora”. El caso quedó a cargo de la jueza federal María Servini de Cubría.
La ministra Bullrich insistió en que “a toda persona que intimida y amenaza a la sociedad, que genera situación de incertidumbre, lo vamos a buscar. No dejamos pasar una”, insistió la funcionaria.
