El empresario italiano Angelo Capriotti, uno de los representantes legales del consorcio Svemark que pretendía obtener un contrato para la construcción de cuatro cárceles modulares en Panamá, fue detenido ayer en Suiza durante una operación policial internacional, según un reporte para Radio Panamá del corresponsal de Grupo Prisa en Roma, Joan Solés.
Capriotti fue detenido por funcionarios de la División de Operaciones Especiales de la Policía de Italia, en conjunto con sus homólogos de Suiza y por orden del fiscal de Nápoles, Francisco Greco, según detalló Solés.
Capriotti fue imputado por la Fiscalía de Nápoles por la supuesta comisión del delito de corrupción internacional, luego del supuesto pago de coimas millonarias a funcionarios actuales del Gobierno panameño para la construcción de cárceles modulares, agregó el corresponsal del Grupo Prisa.
Greco había ordenado la ubicación y captura internacional de Captriotti desde 2012 y, al parecer, en un principio fue localizado en un país suramericano que no se identificó, destacó el reporte noticioso.
A Capriotti se lo señala junto con el también empresario italiano Valter Lavítola, preso en Italia desde abril de 2012, por el supuesto pago de coimas por unos $28 millones para obtener los contratos en Panamá.
Svemark, al cual Capriotti representaba, era una de las filiales del conglomerado italiano Finmeccanica, varios de cuyos directivos han sido acusados por corrupción internacional en varios países, incluyendo Panamá.
El Gobierno panameño firmó con filiales de dicho conglomerado tres contratos en 2010 por $250 millones, en los que Lavítola fue personaje clave.
Actualmente, la mayoría de los directivos de Finmeccanica están en prisión o con otras medidas cautelares por diversos delitos, según reiteró ayer Solés.
Lavítola, que como se dijo está relacionado en Panamá con los casos inherentes a Finmeccanica, fue condenado en Italia por malversación de fondos estatales y extorsión en perjuicio del ex primer ministro Silvio Berlusconi.
En cuanto a Berlusconi, Solés confirmó que ayer fue notificado de la condena a un año de cárcel dictada en su contra por el delito de revelación de secretos judiciales. Esa sentencia se suma a otra previa de cuatro años de cárcel que se le impuso por fraude, que está en apelación, destacó Solés.
