Un comunicado oficial informó que dirigentes indígenas intentaron sepultar el cuerpo de un infante anteayer en las orillas del río Tabasará, el cual falleció por una neuroinfección por tuberculosis, según análisis practicado por el Ministerio de Salud.
Dado que la acción se iba a ejecutar dentro del proyecto Barro Blanco, un equipo mediador integrado por autoridades de la provincia, comarca Ngabe Buglé, Iglesia católica y Policía Nacional convenció a la comitiva indígena de que el entierro se realizara en la comunidad de El Palomar, corregimiento de Bagamá, distrito de Müna, donde viven los padres del infante.
Ello, precisa el comunicado, evitó que se diera una confrontación y afectación a la salud pública. El traslado de los restos se realizó en horas de la mañana de ayer.
En tanto, el Ministerio de Gobierno expresó que a través de su equipo mediador le está dando seguimiento a los compromisos pactados en el “acuerdo Barro Blanco”, para que las partes involucradas cumplan y se eviten situaciones de conflicto.
Asegura que este equipo visita el proyecto hidroeléctrico, donde han hecho inspecciones del progreso de la obra, cuyo avance es 97%.
Se desvió el cauce del río para continuar la construcción, con base a lo pactado en en el mencionado acuerdo.
A la vez, la empresa Genisa elevó el nivel del vado para que el desvío del cauce no afecte el paso de indígenas y campesinos.
