A las 9:30 de la mañana, los dirigentes gremiales comenzaron a llegar a la sede del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel), lugar donde la Comisión de Alto Nivel para el fortalecimiento del diálogo con los docentes instaló la mesa de negociación para poner fin a la huelga de 72 horas prorrogables, que comenzaron el pasado lunes los educadores agrupados en la Unión Nacional de Educación de Panamá (UNEP).
La dirigente de la Asociación de Educadores Veragüenses, Yadira Pino, una de las primeras en llegar a la cita pactada para las 10:00 de la mañana, explicó que unos de los puntos que bloquearon la negociación son la asignación del 6% del producto interno bruto y el desconocimiento del aumento salarial de 300 dólares para 2020.
Otro que acudió a la convocatoria del Ejecutivo, en busca de una salida al problema que afecta a 640 mil estudiantes de colegios oficiales, fue el secretario de la Asociación de Profesores de la República de Panamá, Diógenes Sánchez, quien explicó que el pasado martes 19 de julio mantuvieron una reunión hasta las 10:00 de la noche con el jefe del Mitradel, Luis Ernesto Carles, la cual propicio el regreso a la mesa de negociación.
Sánchez reiteró la petición de los 17 gremios magisteriales que aspiran a que se le asigne el 6% del producto interno bruto del país al presupuesto del sector educativo. Alegan que con esto se terminaría con las escuelas rancho y les pagarían los salarios atrasados a los docentes nombrados para este período escolar.
También piden que se cumpla con el Decreto Ejecutivo No. 155 del 27 de marzo de 2014, por medio del cual se creó el Sistema de Evaluación de Centros Educativos, y les hizo un aumento salarial de 900 dólares.
El aumento salarial, otorgado por el gobierno de Ricardo Martinelli a menos de dos meses de los comicios electorales de mayo de 2014, estableció que el ajuste sería de la siguiente manera:
1. Trescientos balboas (B/.300.00) mensuales así:
a. Ciento cincuenta balboas (B/.150.00) mensuales al salario base desde la primera quincena de julio de 2014; b. Ciento cincuenta balboas (B/.150.00) mensuales, a partir que el centro educativo concluya la primera etapa del proceso del Sece.; 2. Trescientos balboas (B/.300.00) mensuales, a partir que el centro educativo reciba la validación del cumplimiento de su primer plan de mejora y presente el segundo informe de autoevaluación y plan de mejora; 3. Trescientos balboas (B/.300.00) mensuales, a partir de que el centro educativo reciba la validación del cumplimiento del segundo plan de mejora y presente el tercer informe de autoevaluación y plan de mejora”.
Sánchez explicó que independientemente de la decisión adoptada en la mesa de diálogo, serán las bases – maestros y profesores– quienes decidirán en las próximas horas si levantan o continúan la huelga.
DAÑO A LA EDUCACIÓN
Por su parte, el exministro de Educación Miguel Ángel Cañizales señaló que nunca podría estar de acuerdo con una huelga en el sector educativo, porque la pérdida de clases provoca más deserción escolar, repitencia y, por ende, le roba futuro al país.
No obstante, indicó que el Estado debe honrar el compromiso que firmó el gobierno pasado.
En tanto, Nivia Rossana Castrellón, miembro de la organización Unidos por la Educación, expresó que incluso sin huelga los estudiantes atendidos en escuelas oficiales tienen menos oportunidades de aprender.
Para Castrellón, hay cinco factores que influyen positivamente en el proceso enseñanza-aprendizaje: la extensión del calendario escolar, la duración de la jornada, la asistencia del alumno, la asistencia del docente y el uso adecuado del tiempo.
