Después de todo, en el lugar se encontraron a mil 600 personas y 149 niños. Los niños están en custodia de personal del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, mientras que los adultos fueron distribuidos en albergues de distintas áreas de Bogotá.
Algunos críticos del operativo argumentan que la vida en la calle es una opción de vida legítima que debe respetarse. Pero, el escritor Héctor Abad Faciolince argumenta en su artículo “La calle y la libertad”, publicado en El Espectador: “Estoy de acuerdo con la libertad de drogarse sin intromisión del Estado, pero en la casa, no a la vista de niños o adolescentes que se eduquen en la idea de que ese consumo es algo corriente y recomendable (...) lo del Bronx fue, entre otras cosas, un operativo para salvar de la esclavitud sexual a centenares de niños. Esto era un secuestro y un abuso colectivo. No entiendo cómo hay gente que se opone a esa liberación (...)”.