El primer ministro de Ucrania, Arseni Yatseniuk, criticado por la falta de reformas y acusado de defender a la oligarquía, dimitió ayer, tras meses de una crisis política que paralizó la labor del Gobierno.
Yatseniuk hizo este anuncio durante un programa de televisión semanal, en el que aseguró que durante su gestión hizo todo lo posible para “garantizar la estabilidad del país”. El anuncio se produce menos de dos meses después de que superara una moción de censura en el Parlamento.
Su dimisión será validada el próximo martes por los diputados, y el presidente, Petro Poroshenko, quien ya ha designado al presidente del Parlamento, Volodymyr Groissman, para sucederlo, aseguró Yatseniuk.
En una entrevista difundida ayer, pero realizada antes del anuncio de Yatseniuk, el jefe de Estado anuncio que esperaba una próxima candidatura de Groissman al cargo de primer ministro.