Dos diputados que ejercen la vocería internacional del Parlamento venezolano denunciaron un impedimento de salida del país, según ellos en represalia por su cabildeo contra el gobierno de Nicolás Maduro.
El parlamentario Williams Dávila, integrante de la Comisión de Política Exterior, dijo que su pasaporte fue anulado ayer por funcionarios de migración cuando se disponía a viajar a Washington.
Su caso se suma al de Luis Florido, presidente de ese comité, a quien el pasado 27 de enero también le cancelaron el documento de viaje cuando regresaba de República Dominicana, donde asistió a la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).
Al igual que a Florido, los agentes le notificaron a Dávila que sobre su pasaporte había una denuncia de pérdida. Ambos negaron haber reportado un extravío.
“Es el colmo del malandraje (delincuencia)”, afirmó Dávila, presidente de la Comisión de Asuntos Internacionales del Parlasur, quien planeaba reunirse en Washington con senadores estadounidenses y funcionarios de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Florido denunció ayer que no solo su pasaporte fue anulado, sino que tiene una “prohibición específica de salida del país”.
Durante una comparecencia ante la Fiscalía, pidió sancionar a los funcionarios que violaron su inmunidad parlamentaria, al impedirle viajar el lunes a Lima con su cédula venezolana.
En tanto, Dávila sostuvo que estos hechos suponen una “retaliación y una persecución” del Gobierno por las denuncias internacionales sobre el deterioro socioeconómico y las violaciones de derechos humanos.
Maduro acusa a la oposición legislativa de llevar a cabo en el exterior una campaña de desprestigio contra el Gobierno, y de alentar un boicot financiero para que el país no pueda acceder a financiamiento internacional.
El Gobierno y la Asamblea Nacional están trenzados en una lucha de poderes desde hace 13 meses, cuando la oposición asumió el control parlamentario poniendo fin a 17 años de hegemonía chavista.
