Carlos Fernando Chamorro, director del sitio web de noticias y la revista Confidencial, en Nicaragua, denunció que sus empleados son objeto de actos de intimidación y espionaje político, perpetrados por agentes que se identifican como oficiales del ejército de la nación y operadores del partido Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), en el poder.
En una rueda de prensa publicada en su sitio web, Chamorro aseguró que estos actos atentan contra los derechos constitucionales que protegen la libertad de expresión en el país.
Detalló que en las últimas semanas de septiembre, dos trabajadores, uno del área administrativa y otro del área técnica, fueron requeridos en actos separados para que “colaboraran” proporcionando información de la empresa, sus periodistas y sus sistemas de seguridad, a lo que ambos trabajadores se negaron.
“Después de hacerles ver que conocían de su trabajo en Confidencial” les señalaron que necesitaban información del medio porque “Confidencial estaba causando daños a las actividades del FSLN en la campaña electoral”, aseguró.
Entre la información que les habrían solicitado Chamorro mencionó: el registro de personas y vehículos, con sus placas, que llegan diariamente a la redacción; de personas vinculadas al Gobierno que se reúnen con los periodistas; de visitantes extranjeros y de campesinos del movimiento anticanal interoceánico que llegan a dar entrevistas. También pidieron que les dieran una copia del disco duro que se utiliza para trasladar a la televisora del grupo los programas Esta Noche y Esta Semana.
Indicó que sus empleados rechazaron los pedidos, tras lo cual insistieron en que les entregaran al menos una foto del disco duro para determinar técnicamente cómo podrían manipular el dispositivo. Al segundo empleado le habrían requerido informar sobre las condiciones de seguridad de las oficinas, sobre el entorno de trabajo de los periodistas, los asuntos que discuten y los temas que investigan, así como aspectos de la seguridad informática de Confidencial y que entregaran las contraseñas para acceder al sitio web.
Chamorro advirtió que las actividades que denuncia contravienen el artículo 96 de la Constitución, que prohíbe a los organismos del ejército y la policía y a cualquier otra institución del Estado ejercer actividades de espionaje político. “En cuanto al acoso e intimidación contra nuestra redacción y las fuentes que nos brindan información, advertimos que se está produciendo una grave violación al artículo 66 de la Constitución, que establece que los nicaragüenses tienen derecho a la información veraz que comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones o ideas (...)”, remarcó.
Chamorro apuntó que seguirán investigando y divulgando la verdad, y pidió a la población, incluidos los funcionarios, no someterse al temor y la autocensura.
Informó que entregó copia de la denuncia a la Iglesia, para que sea garante de ella, y que la presentará ante organismos internacionales.
Chamorro señaló que no interpondrá la denuncia en las instancias nacionales. “En la policía hay oficiales y estructuras capaces de investigar y esclarecer estos hechos, pero carecen de autonomía, pues la institución está controlada por las órdenes políticas que bajan de arriba”, aseguró.
El informe sobre libertad de prensa 2016, de Freedom House, califica a Nicaragua como un país parcialmente libre. Asegura el reporte que aunque el país tiene algunas protecciones para la libertad de prensa, desde que el FSLN llegó al poder en 2007 mantiene políticas restrictivas que incluyen trato preferencial a la prensa progobierno y la negación de millones de dólares en publicidad oficial a los medios que le son críticos.
