El director del FBI, James Comey, defendió enérgicamente ayer ante el Congreso su decisión de no recomendar cargos contra la ex secretaria de Estado Hillary Clinton, alegando que no violó la ley al utilizar servidores privados de correo electrónico durante su gestión.
Comey fue convocado para dar testimonio ante la Comisión de Supervisión y Reforma del Gobierno, en la Cámara de Representantes, y reiteró que Clinton y sus asesores fueron “extremadamente descuidados”, pero que ella no violó la ley ni mintió a los agentes del FBI.
“Como he dicho, veo evidencias de gran negligencia, pero no veo evidencia suficiente para establecer que la secretaria Clinton y los interlocutores con quienes discutió información clasificada por correo electrónico sabían que lo que estaban haciendo era contra la ley”, dijo.
Ayer, el Departamento de Justicia anunció que, siguiendo una recomendación del FBI, no presentaría cargos contra Clinton, quien ahora es la favorita para las elecciones presidenciales de noviembre próximo.
La investigación del FBI determinó que aunque la conducta de Clinton no fue criminal, su equipo fue negligente en la manipulación de información secreta en su servidor privado de correos electrónicos.
El escándalo por el uso de servidores de correo instalados en su domicilio se convirtió en una espesa nube negra sobre las ilusiones de Clinton de convertirse en la primera mujer en ocupar la Casa Blanca como presidente.
INVESTIGACIÓN
El Departamento de Estado anunció ayer que reabrirá la investigación interna por el uso indebido del correo electrónico de la candidata demócrata a la Casa Blanca, Hillary Clinton. “Intentaremos ser lo más expeditos posible, pero no pondremos plazos artificiales”, dijo el portavoz John Kirby.