Ernesto Don Neto Fonseca, considerado uno de los fundadores del narcotráfico moderno en el país, fue transferido de prisión a una de sus casas donde concluirá los últimos nueve años de una sentencia de cuatro décadas por el asesinato de un agente de la agencia antidrogas estadounidense (DEA).
El responsable de las prisiones federales Eduardo Guerrero informó ayer que el fundador del cartel de Guadalajara fue enviado a una residencia en el estado de México, en las afueras de la capital del país, donde vivirá con su esposa.
Guerrero dijo a la cadena Televisa que Fonseca deberá usar un brazalete electrónico y que la casa tendrá cuatro guardias todo el tiempo, además de un sistema de circuito cerrado para monitorear el perímetro.
El funcionario señaló que el Gobierno peleó por cerca de un año para mantener a Fonseca en prisión, pero al final hubo un fallo definitivo de un juez que ordenó la prisión domiciliaria. “Creemos desde el Gobierno que no es lo correcto que una persona que hizo tanto daño esté fuera, terminando de compurgar esta condena”, dijo.