Donald Trump acusó a su rival demócrata Hillary Clinton de ser corrupta e ineficiente, y se presentó a sí mismo como un amigo de la clase trabajadora que restauraría la ley y el orden anoche en el cierre de la Convención del Partido Republicana, en Cleveland, Ohio, donde aceptó la nominación presidencial de esa formación política.
El empresario de Nueva York, que nunca ha ejercido un cargo público, necesita un sólido desempeño para mejorar su evaluación en los sondeos de opinión, en momentos en que los demócratas se preparan para su propia convención la próxima semana en Filadelfia.
Esta es una carrera que enfrentará a dos políticos evaluados negativamente por gran parte de los votantes estadounidenses.
Trump acusa a Clinton de cometer errores mientras sirvió como secretaria de Estado en el primer mandato del presidente Barack Obama, y cita su uso de un servidor de correo electrónico privado y la destrucción de mensajes como evidencia de que la “corrupción ha alcanzado un nivel nunca antes visto”.
Trump también la culpa por el auge de los militantes del Estado Islámico, algo que muchos demócratas atribuyen al predecesor de Obama, George W. Bush, por lanzar la guerra en Irak. Critica además su propuesta de llevar al país a miles de refugiados de la guerra civil en Siria.
“El legado de Hillary Clinton es “muerte, destrucción y terrorismo; ese no tiene que ser el legado de Estados Unidos”, afirmó Trump.
“Los problemas que enfrentamos ahora -pobreza y violencia en casa, guerra y destrucción en el extranjero - durarán solo el tiempo que sigamos dependiendo de los políticos que los crearon”, añadió.
“Tenemos que prohibir la inmigración de cualquier país que se haya comprobado involucrado en el terrorismo. No queremos a esa gente en este país”, dijo Trump.
El candidato republicano culpó además al presidente Barack Obama de las divisiones raciales en EU.
Afirmó que “el crimen y la violencia” terminarán en caso de que gane la presidencia.
Actualmente, la demócrata Clinton, que busca convertirse en la primera mujer que gane la presidencia de Estados Unidos, aventaja al millonario en la mayoría de los sondeos de opinión de cara a la elección del 8 de noviembre.
Al discurso de Donald Trump, lo precedió el de su hija Ivanka, quien dijo que su papá es “el nominado del pueblo”, y afirmó además que su padre es “un luchador”.
Ayer más temprano, el antiguo precandidato republicano Ted Cruz viró hacia los abucheos cuando el senador de Texas, de forma provocadora, dijo a los delegados que votaran de acuerdo con “su conciencia” en noviembre, una fría venganza contra un candidato que insultó a su esposa Heidi y a su padre.
