Donald Trump volvió a arremeter ayer contra el juez a cargo de los juicios por su “universidad” online –cerrada en 2010– e insistió en que el magistrado no puede ser imparcial en el caso debido a sus raíces mexicanas.
En una entrevista publicada en el diario The Wall Street Journal ayer, Trump dobló la apuesta y dijo que Curiel –que nació en Indiana, noreste de Estados Unidos– podía ser “parcial” debido a la promesa electoral de Trump de construir un muro contra los inmigrantes a lo largo de la frontera con México.
“Estoy construyendo un muro. Es un conflicto de intereses inherente”, declaró Trump al periódico, y señaló que Curiel también había pertenecido a una organización de jueces latinos, lo cual según él lo descalifica.
El magnate inmobiliario entusiasmó a sus seguidores y provocó la ira de muchos otros con su propuesta de construir un muro en la frontera, alegando que México enviaba criminales a Estados Unidos.
Trump también dijo que si resulta electo presidente, evaluará una reforma de las leyes que garantizan la libre expresión para facilitar las demandas contra periodistas.
La divulgación de documentos judiciales en los últimos días sobre la investigación contra la “universidad” fundada por Trump en 2004 revelan acusaciones de prácticas de venta fraudulenta y quejas colectivas de exalumnos que aseguran haber sido estafados.
La aspirante demócrata a la Casa Blanca Hillary Clinton, quien probablemente enfrentará a Trump en el comicio presidencial del 8 de noviembre, ha criticado las declaraciones del multimillonario.
“El juez Curiel y su familia simbolizan el sueño americano”, expresó Lorella Praeli, encargada de las relaciones con la comunidad latina de la campaña de Clinton.
“Sus padres trabajaron mucho para dar a sus hijos nacidos en Estados Unidos una vida mejor”, dijo acerca de los progenitores del juez.
