El polémico abogado Rodrigo Duterte anunció ayer, al ser investido nuevo presidente de Filipinas, que su mandato sería un “viaje movido”, tras una campaña electoral en la que prometió que los cadáveres de 100 mil criminales irían a nutrir los peces de la bahía de Manila.
Este hombre, de 71 años, hasta ahora alcalde de la gran ciudad de Davao, sucede al muy educado Benigno Aquino, tras haber conseguido una clara victoria en las elecciones del 9 de mayo.
En una breve alocución, el ahora presidente, a quien caracterizan sus críticas directas a las élites, anunció que su presidencia no sería nada tranquila, pero invitó a la población a que vaya con él en ese viaje, en un discurso centrado en uno de sus temas favoritos, la necesidad de restablecer el orden en una sociedad a la deriva. “Los problemas que golpean a nuestro país y que deben ser resueltos de forma urgente son la corrupción, a todos los niveles de la administración, la criminalidad en las calles, el tráfico de droga generalizado en todas las capas de la sociedad filipina y la falta de orden público”, enumeró.
El presidente afirmó que estos problemas generan la falta de confianza de los filipinos ante sus políticos. “Ningún líder, por muy fuerte que sea, puede conseguir algo de importancia nacional sin el apoyo y la cooperación del pueblo que ha sido llamado a liderar”, apuntó tras el juramento.
Su polémico programa electoral incluye restablecer la pena de muerte, abolida en 2006, permitir que las fuerzas de seguridad puedan disparar para matar a criminales o pagar primas a los policías que traigan cadáveres de narcotraficantes. También quiere alentar a los filipinos a que maten o arresten a sospechosos por su cuenta.
Duterte está acusado de haber puesto en marcha en Davao “escuadrones de la muerte” que habrían matado a más de mil personas. Por ello, tanto en Filipinas como en el extranjero, las asociaciones de defensa de derechos humanos han denunciado sus planes, ya que temen que se cometan asesinatos extrajudiciales como los de Davao, pero a escala. Mientras, él se ha comprometido a gobernar dentro del marco de la ley, como abogado y exfiscal que es.
