El presidente colombiano, Iván Duque, condenó el ataque con explosivos que sufrió un batallón del Ejército en el departamento fronterizo del Arauca y denunció que el atentado fue planificado por el grupo guerrillero Ejército de Liberación Nacional (ELN) desde territorio venezolano. No se registraron víctimas.
“Rechazamos contundentemente ese acto de terror, nuevamente planeado desde territorio venezolano, donde están muchos de los cabecillas de esa organización, protegidos por la dictadura de Venezuela”, dijo Duque en declaraciones ofrecidas en la ciudad de Pereira.
El ataque se produjo el sábado en la sede del Grupo de Caballería Mecanizado No.18, dijo el general Gabriel Revéiz Pizarro, del Ejército en el Arauca, departamento fronterizo con Venezuela. La onda expansiva de al menos seis detonaciones afectó los techos y ventanas de “viviendas fiscales” que son arrendadas en condiciones preferenciales a las familias de los militares y al personal civil que por sus funciones se deben desplazar a guarniciones alejadas de sus lugares de residencia.
Por su parte, Venezuela calificó ayer de “guerrerista” al presidente de Colombia, Iván Duque, al negar que un ataque rebelde ocurrido el sábado en una zona fronteriza de Colombia haya sido planeado desde territorio venezolano, como denunció el mandatario.
“Ante su baja popularidad y las protestas sociales generales en Colombia, el guerrerista @IvanDuque planifica otro falso positivo [montaje] contra Venezuela”, escribió el canciller venezolano, Jorge Arreaza, en Twitter.
Agregó que “es en territorio colombiano donde nacen y operan los grupos violentos y desde donde han atacado a países vecinos durante décadas”.
Caracas rompió relaciones con Bogotá el pasado 23 de febrero, después de que Juan Guaidó intentara, sin éxito, pasar por las fronteras donaciones estadounidenses de alimentos e insumos médicos.
