Las autoridades de Colombia reportaron ayer lunes la muerte de un guerrillero, la captura de cuatro y la desmovilización de otros 24 miembros del Ejército de Liberación Nacional (ELN) a días del inicio del diálogo de paz con este grupo.
El ELN sufrió estas bajas en dos operaciones militares lanzadas en el noreste y oeste del país, mientras el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y esta guerrilla se aprestan a instalar una mesa de negociaciones de paz el 27 de octubre en Quito, Ecuador. La primera operación se realizó contra “la comisión de orden público y la de finanzas del frente José Adonaí Ardila Pinilla” del ELN, en el municipio de La Salina, departamento del Casanare (noreste), en la que resultó muerto un guerrillero y cuatro fueron capturados, tres de ellos cabecillas, indicó el ejército en un comunicado. Entre los capturados figuran “Julián”, jefe de la comisión de finanzas, “Lucho Chino”, cabecilla de la comisión de orden público del frente y un hombre que resultó herido y fue identificado como “Patón”, líder de escuadra, precisó la institución.
“La acción ofensiva desarrollada en límites de Boyacá y Casanare, permite asestar un golpe a la caja menor del frente Adonaí Ardila Pinilla y por ende al Frente Oriental del ELN”, afirmó el ejército.
La mesa pública de negociaciones de paz con esta organización rebelde será instalada en 10 días y los diálogos arrancarán el 3 de noviembre, según acordaron el Ejecutivo de Colombia y el ELN (guevarista), la segunda guerrilla colombiana después de las FARC.
En una segunda operación, la armada (marina de guerra) colombiana reportó la desmovilización de 24 miembros del frente Cimarrón del ELN, en un paraje selvático del departamento de Chocó (oeste).
“Atención, armada Colombia logró la desmovilización de 24 integrantes del Frente Resistencia Cimarrón del Eln en Pizarro Chocó”, indicó en su cuenta de Twitter el Ministerio de Defensa.
“Este tipo de acciones se da porque las partes continúan en guerra. Hemos insistido en que el ELN declare un cese unilateral al fuego y que el Gobierno cobije esta medida con el cese bilateral que tiene con las FARC y no se presenten estas situaciones”, dijo a la AFP el académico Carlos Medina, de la estatal Universidad Nacional.
El analista indicó que no cree que este tipo de acciones dificulte el inicio de las conversaciones, porque en la medida en que no haya un cese al fuego “las partes se van a seguir enfrentando”.
