Estados Unidos, Francia, el Reino Unido y los Emiratos Árabes pidieron ayer jueves a todas las partes involucradas en Libia una desescalada de las tensiones, después de que el mariscal libio Jalifa Haftar ordenara a sus tropas marchar hacia Trípoli.
“En este momento delicado de la transición en Libia, las poses militares y las amenazas de acciones unilaterales lo único que hacen es aumentar el riesgo de que Libia vuelva a caer en el caos”, indicaron los gobiernos de estos países en un comunicado difundido por el Departamento de Estado en Washington.
Los cuatro países se mostraron “muy preocupados” por los combates cerca de Gharyan, a unos 100 kilómetros de Trípoli y “urgieron a las partes a una inmediata desescalada de las tensiones”. “Creemos firmemente que no hay una solución militar para el conflicto en Libia”, dijeron. En su página de la red Facebook el Ejército Nacional Libio, bajo control de Haftar, informó que el mariscal había expresado que había llegado la hora de avanzar hacia la capital.
